Carne

Albóndigas caseras

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Aprende a preparar unas sabrosas albóndigas caseras que podrás servir en cualquier ocasión y que podrán comer tanto niños como mayores.

Uno de los platos más conocidos de origen árabe, son las albóndigas. Su nombre viene de cómo éstos denominaron a las avellanas llamándolas «búndiqa». Por extensión dieron el mismo nombre a todo aquello cuya forma y tamaño era muy parecido al de las avellanas, llamando por esta razón, búndigas a las bolas preparadas con carne picada, llegando a conocerlas hoy en día como albóndigas.

Receta de albóndigas caseras

Las albóndigas pueden prepararse con casi cualquier tipo de carne o de pescado. Hoy vamos a aprender a prepararlas de carne y para ello lo mejor es utilizar una carne grasa en lugar de magras. La diferencia es que las magras al no necesitar demasiada cocción al no contar con grasa, se quedan duras y secas

También puedes hacerlas o bien al horno o fritas en una sartén. De esta última manera se quedan más jugosas aunque son bastante más calóricas. En este caso vamos a preparar unas riquísimas albóndigas caseras con carne grasa y fritas. ¡Apunta!

Ingredientes

Para la salsa

Elaboración

  1. Comenzaremos mezclando la leche con las migas del pan para que éstas se ablanden.
  2. Se ponen en una fuente junto con la sal, el huevo batido, la pimienta negra, el queso y el perejil.
  3. A continuación agrega la carne, la cebolla picada y el diente de ajo picado. Amasa hasta conseguir una mezcla uniforme.
  4. Con las manos forma bolas pequeñas y las enharinas. Se fríen en aceite de oliva bien caliente hasta que se doren por todos los lados. Se reservan.
  5. Para preparar la salsa se saleta el ajo y la cebolla en una sartén con un poco de aceite de oliva durante unos 5 minutos.
  6. Se trituran los tomates y se añaden a la sartén junto con las hierbas aromáticas, el laurel y una pizca de sal.
  7. Añade las albóndigas a esta salsa y deja cocinar durante 20 minutos a fuego lento. Transcurrido este tiempo retira las hojas de laurel y sirve bien calientes.
  8. Puedes acompañarlas de unas ricas patatas fritas. ¡Buen provecho!

Consejos

Si lo deseas puedes guardar las albóndigas que te hayan sobrado en un recipiente que sea hermético en el frigorífico durante una semana. Después solamente tendrás que recalentarlas en el microondas o a fuego lento. En el caso de que quieras descongelarlas, podrás hacerlo durante un mes, asegurándote de descongelarlas perfectamente antes de volver a cocinarlas.

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