Si quieres disfrutar de las típicas rosquillas españolas, pero con un toque diferente, no dudes en probar las rosquillas de limón. Gracias al sabor fresco que este cítrico da siempre, será difícil resistirse a ellas.

Receta de rosquillas de limón

Uno de los dulces más típicos dentro de la repostería española, son las rosquillas, especialmente durante la Semana Santa. Existen diferentes variedades de este postre, siendo las más populares las rosquillas tontas, las listas, las de Santa Clara y las francesas, éstas últimas rebozadas con almendras. También están las ciegas que se elaboran sin el característico agujero en el centro.

Hoy vamos a aprender a preparar las rosquillas de limón, que gracias a su riquísimo sabor, estamos seguros de que las volverás a hacer muchas veces.

Rosquillas de limón

Ingredientes

  • 250 gr. de harina
  • Una cuchara pequeña de levadura
  • 75 gr. de azúcar
  • 75 gr. de leche
  • Una pizca de canela
  • Un huevo
  • Aceite de oliva suave
  • La ralladura de ½ limón
  • Una cuchara de zumo de limón

Para decorar:

  • 80 gr de azúcar

Preparación

  1. Lo primero que tenemos que hacer es tamizar la harina. Para ello la colocamos en un colador grande y con la ayuda de una cuchara la vamos tamizando. De esta manera «soltaremos» la harina y las rosquillas nos quedarán mucho más esponjosas. A continuación tendremos que añadir a la harina la levadura.
  2. El siguiente paso será batir el huevo y una vez batido, añadirle la leche, la canela, un chorro de aceite, el zumo del limón, la ralladura del mismo y en último lugar, el azúcar. Se mezcla todo bien con ayuda de unas varillas de cocina o con una amasadora si dispones de una.

    Rosquillas de limón

    Batimos el huevo y añadimos el resto de los ingredientes

  3. Cuando estén todos los ingredientes listos, se añade la anterior mezcla de la harina con la levadura, muy poco a poco. Se continua mezclando con las varillas hasta conseguir una masa totalmente homogénea y que tenga una textura un tanto pegajosa. Se cubre el resultado con un trapo y se deja reposar en la nevera durante media hora. De esta manera nos aseguramos que la levadura realice perfectamente su función.
  4. Transcurrido este tiempo, se espolvorea una superficie lisa y bien limpia con un poco de harina. Sobre la misma se estira la masa. Para ello utilizaremos un rodillo. Cuando esté plana la masa, empezaremos a cortarla en tiras para poder hacer las rosquillas.

    Rosquillas de limón

    Amasamos bien para conseguir una mezcla homogénea

  5. Una vez estén listas se cogen dos tiras y se colocan una sobre la otra para empezar a darlas la típica da forma redondeada. Las uniones hay que trabajarlas muy bien para que no se separen mientras las estamos friendo.
  6. A continuación se pone al fuego una sartén antiadherente con un poco de aceite de oliva de sabor suave. Al lado colocamos un plato cubierto con papel de cocina.
  7. Se van friendo las rosquillas hasta que estén completamente doradas. Según las vayamos sacando de la sartén se van colocando en el plato para que escurren todo el aceite. Se dejan enfriar y cuando alcancen la temperatura ambiente, se espolvorean con el azúcar. ¡Listas para disfrutar de ellas!

    Rosquillas de limón

    Espolvoreamos con azúcar y listas para servir

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