Conviértete en especialista de un postre económico, rápido y fácil de hacer: una deliciosa tarta de queso fría.

Origen de la tarta de queso

Este clásico de la carta de postres, se ha convertido en un dulce que todo repostero desea elaborar dándole un toque personal.

Su origen parece ser que fue en el año 776 a.C. en Grecia y según los escritos que se tienen, los atletas la consumían para participar en los Juegos Olímpicos de la época.

Otras teorías dicen que nació cuando un pastor en Asia Menor se encontraba viajando por el desierto y notó como la leche que llevaba se transformó en una pasta.

Pero no fue hasta la Edad Media cuando este tipo de tarta comenzó a elaborarse por toda Europa, siendo los inmigrantes quienes la llevaron hasta América, donde es uno de sus postres más populares.

Receta de tarta de queso fría

Tarta de queso fría

A la hora de decorar tu tarta de queso fría, puedes utilizar la mermelada que más te apetezca

Muchas son las personas que renuncian al postre porque piensan que es una bomba de calorías. Otros lo sustituyen por alimentos hipocalóricos como la fruta. Pero ¿sabías que puedes preparar una tarta de queso fría muy sana y sin horno? De esta manera aunque sumes algunas calorías a tu menú, también darás a tu organismo los beneficios y propiedades que necesita.

Ingredientes

  • 350 gr. de queso de untar tipo Philadelphia
  • 125 gr. de mantequilla
  • 500 ml. de nata líquida
  • 100 gr. de azúcar
  • 250 gr. de galletas
  • 4 láminas de gelatina
  • mermelada (del sabor que prefieras)

Elaboración

  1. Empieza por hacer la base. Para ello tritura las galletas y échalas junto con la mantequilla en el vaso de la batidora. El resultado conseguido viértelo en un molde y reserva en la nevera durante quince minutos.

    Tarta de queso fría

    Tritura las galletas todo lo que puedas con la ayuda de un mortero o con las manos

  2. Mientras tanto en un bol con agua pon en remojo la gelatina y pon también a calentar el azúcar, el queso y la nata. Cuando esté hidratada la gelatina, agrégala a la cacerola y remueve para evitar que se pegue o salgan grumos. Deja reposar.

    Tarta de queso fría

    Introduce la gelatina en agua para que se hidrate

  3. A continuación añade la mezcla al molde y vuelve a introducir en la nevera seis horas como mínimo. No lo saques antes de tiempo para que no se desmorone. Además con el frío conseguirás potenciar su sabor.
  4. Cuando esté lista se decora con la mermelada del sabor que más os guste en casa. Para ello debes untarla alrededor de toda la tarta de una manera uniforme para que no queden grumos. Puedes ayudarte con un pincel especial de cocina. También puedes hacerlo con tus frutas preferidas cortándolas en trozos pequeños, espolvoreándola con un poco de azúcar glass o incluso con unos pequeños bombones. En cualquier caso, ¡a disfrutar de este delicioso postre!

    Tarta de queso fría

    Puedes decorar con lo que prefieras, incluidas unas virutas de chocolate